lunes, 25 de julio de 2011

Es Tiempo de Partir


No tengas miedo, yo no lo tengo, ambas sabemos que es hora de partir. Sé que aún me oyes, lo veo en tus ojos a pesar de que su brillo va desapareciendo lentamente.  No, no llores, es lo que deseaste tanto tiempo y que no le dijiste a nadie, es por lo que rogaste cada vez que el dolor se hacía insoportable. 

Sé que muy pocas personas podrían llegar a entenderlo, la mayoría solo creerá que lo hace, pero nadie ha luchado tanto como tú para no rendirse. Te vi día a día dedicarme tu más dulce sonrisa, ahogar los quejidos inevitables para no preocuparme, cada día eras tú la que me levantaba el ánimo cuando yo lloraba por tu sufrimiento. ¿Cómo fuiste tan fuerte? ¿Cómo convertiste las heridas en armaduras? Nunca dudé que fueras valiente, pero jamás imaginé que tus ganas de salir adelante pudieran contra todo lo demás, que tu mano fuera capaz de arrastrar a todos los otros para que no se quedaran atrás.

Ahora es tu turno de descansar, peleaste contra todos los diagnósticos y alargaste tu vida más allá de lo que decían las malditas estadísticas. Se cayó tu cabello pero tu voluntad jamás flaqueó, te vi ser madre, amiga y esposa de la manera en que algunas mujeres solo soñamos con ser, haciéndome creer que tocar la perfección no es tan difícil, incluso si estás anclado a los defectos de tu naturaleza. Pero ya es tiempo de partir.

Me enfurece pensar que en este momento en el mundo hay miles de personas pensando en acabar su vida, personas que creen sus problemas no se pueden solucionar, que no recuerdan estar rodeados de gente que los ama. Hay miles de personas deseándole el mal a otras, mientras yo, yo solo desearía que te quedarás aquí un día más, que fuera mentira el día que me llamaste llorando para contarme de tu condición, que fueras capaz de regalarme una última sonrisa. Gente que no valora lo que se les ha dado, que está cansada de luchar, mientras tú… Mientras tú tienes ganas pero se te han acabado las energías, pero te han sido arrebatadas las oportunidades. Si tan solo supieran de ti, de tus ansias de vivir y amar… si supieran lo que se sufre al perder alguien que amas… Quizás las cosas serían diferentes. Quizás serían más conscientes.

No tengas miedo ahora. No ahora que has hecho todo lo que estaba a tu alcance y mucho más. Cierra los ojos, pero antes mira a tu alrededor. Estamos todos los que te amamos y aunque se nos parta el alma en dos, te despediremos con una sonrisa, una como la que nos regalaste todos los días que disfrutamos de tu compañía. Descansa querida amiga, que yo me encargaré de que el mundo siga tu ejemplo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario