Así empezó, el que ya sabía,
sería el mejor día de mi vida. Una espera larga, pero no hostigosa, un montón
de fanáticos buena onda, todos dispuestos a pasarla de lo mejor escuchando a
una de las mejores bandas de Hard Rock.
Cuando ya nos dolían los pies de
tanto esperar, se acercó un individuo medio andrógino a preguntar quiénes eran
los que habían comprado los VIP pass. Nos acercamos, y nos indicó que
entraríamos en grupos de 7, que él volvería a buscarnos. No pasó, esperamos casi dos horas más que
sirvieron para hacernos un nuevo amigo, igual de musicnazzi que nosotras.
Empezábamos a perder la
esperanza, y la sensibilidad en los pies, cuando apareció el sujeto acompañado
de dos mujeres. Una, que claramente no era chilena, comenzó a darnos instrucciones
en inglés, mientras la otra tradujo algunas cosas. La traductora nos preguntó
si entendíamos inglés y, como sabíamos que 2 de las otras chicas que estaban
ahí no sabían, dijimos que sí. Así dejaron de traducir e hicimos bastantes
preguntas, que solo condujeron a otra larga espera, solo que un lugar
diferente.
Una hora y media más esperando y
la noche ya había caído. Parecía que moriríamos congelados, aunque reírnos de
los otros fans nos mantenía en calor. Sí, no podríamos disimular nuestro odio a
la gente que escuchaba la banda sólo porque la guatona de Amy Lee cagó Break in
con una segunda voz innecesaria y hambrienta de atención. Nuestro odio llegó al
máximo cuando descubrimos que una de las chicas que compró el meet and greet
escuchaba Tokio Hotel y cuando más adelante le preguntaría a nuestro nuevo
amigo el nombre de la vocalista ¡Dios, qué herejía! ¿Cómo no saber el nombre de
la gran Lzzy Hale? Por último ignorar el de Joe nariz de morrón, el sexy Josh o
el hiperquinético Arejay, pero bueno, así es la moda y las pendejas poseras hoy
en día.
Cuando por fin volvió la rubia
sexy y el personaje andrógino, sentí
como si mi cerebro se apagara, no lo podía creer, de pronto todo se sentía como
si estuviera durmiendo o mis sentidos corrieran a la mitad de potencia. Nos
llevaron por unos lugares extraños hasta lo que parecía una vil bodega, donde
nos hicieron formarnos. Yo quedé al frente de la fila, luego venía mi hermana,
nuestro nuevo amigo y las otras minas. Explicaron que sólo tomaría 1 foto
grupal por persona, pero que podíamos pasarles lo que quisiéramos para que lo
firmaran. No había terminado de hablar cuando escuché un grito, me di vuelta
para ver qué pasaba y antes de que pudiera reaccionar una figura alta, con
lentes, pasaba por mi costado derecho ¡CTM! Era Joe, claramente no mi favorito
de la banda pero su presencia significaba que… Sí, luego la estilizada figura
de Lzzy cautivó mi mirada, la sonrisa de Josh llenó la sala y… ¡Claro!
Infaltable, Arejay corrió a lo largo de la fila pidiendo Hifi, al cual todos
respondimos.
Apenas se alcanzaron a poner tras
una mesa cuando la rubia me indició que pasara. El cuerpo se me paralizó ¿Dónde
había ido mi inglés? Solo atiné a acercarme y pasarle los plumones, explicando
que podían ocupar el color que quisieran, pero no dije mucho, Arejay me saludó,
preguntó mi nombre y luego me abrazó ¡Damn! El mejor abrazo de la vida. Les
conté que la polera la hice inspirada en la canción Daughters of Darkness y el
baterista no tardó en darla vuelta para leer la letra y decir que había quedado
genial. No me di cuenta y ya estaban firmando mis cosas. Entonces me apresuré a
decirle, en el poco inglés que me quedaba, que amaba su forma de tocar la
batería, que era el mejor de todos y que lo amaba infinitamente. En ese momento
sentí una mirada cálida y el rostro de Lzzy pareció dibujarse frente a mí,
transmitía algo familiar, pero no sabía qué. Balbuceando le dije que su voz era
hermosa y que desearía ser como ella algún día, a lo que respondió: “Oh! You’re
so sweet.Thank you”. Y, aunque sonara prefabricado, su rostro parecía ser
sincero. Me alejé un poquito y miré a Joe, no sabía realmente qué decirle,
siempre lo he odiado un poco porque parece tener algo con Lzzy y jamás he
pensado que tenga el estilo suficiente para estar con ella. Creo que le dije
que era genial en la guitarra y que me gustaría tocar algún instrumento como
él, pero nada más, tampoco tenía ganas. Ahí fue cuando llegué donde Josh, las
palabras se habían trabado completamente, lo único que atiné a decir fue: “Josh…*suspiro*
You’re so sexy ¡So fucking sexy!” A lo que todo el mundo respondió con
carcajadas, Lzzy hizo una expresión de sorpresa mezclada con 1313 y Josh se
sonrojó un poquito.
Cuando terminamos de hablar me
sacaron la foto con los 4 y fue el turno de mi hermana.
Lo genial fue, que al terminar la
ronda de los 7 que estábamos ahí, la rubia que estaba a cargo fue a ver qué
pasaba con el otro grupo y nos dejó solos con la banda. Lo primero que hice fue
a acercarme a Arejay, Lzzy y Joe y les pregunté si había probado la piscola,
que había escuchado que amaban el tequila, pero que deberían probar el pisco
también, a lo que respondieron que les encantaría, por lo que me lamenté no
haberles llevado una botella.
Les saqué algunas fotos a los
otros chicos y logré que Lzzy me firmara el bolso, luego la vi hablando con mi
hermana y le pregunté si les podía sacar una foto, como siempre respondió con
una sonrisa. Ambas tuvimos una foto con ella y después mi hermana desapareció.
Le dije a Lzzy que ahora entendía por qué Maria de In This Moment la llamaba
the Sweet sweet Lzzy, a lo que ella respondió: “Maria es una persona muy dulce,
es estupenda. Si algo he aprendido en la música es que entre más terrorífico se
ve alguien, mejor persona es.” Hablamos un poco más sobre lo retorcidas que
eran las canciones de In This Moment, hasta que Arejay sacó de atrás una figura
de cartón de redbull, que no tenía cabeza, posó su mentón sobre ella y comenzó
a poner caras para que le sacaran fotos. Creo que Lzzy puso cara de “Uff, otra vez
intenta llamar la atención”.
En ese momento volvió la rubia y
nos dijo que saliéramos, que ya nos había dado mucho más tiempo del que nos
tocaba, nos despedimos tristes de todos y le deseamos suerte en el show.
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