Es gracioso cómo cuando más quieres hacer las cosas bien terminas tirando todo al barro y ensuciando lo más importante. Debe ser la estúpida naturaleza mortal.
Es curioso cómo no te das cuenta de tus acciones hasta que ya es demasiado tarde.
Sobre todo me llama la atención el cómo todo el mundo cree que puede arreglar las cosas con solo jurar que sus intenciones no eran malas ¿Acaso eso quita el daño? No.
Al final del día a nadie le importa si tus motivos eran de buen corazón o si realmente querías hacer el mal, al final del día lo único que importa es que no hiciste lo correcto.
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